"Y recordá / la vida / no es más que estos pedazos de nosotros / compartidos con los demás"

sábado, 11 de noviembre de 2017

JUAN GELMAN Las palabras serán inocentes, pero no su relación












TALLER JUAN GELMAN
(Buenos Aires, 1930 – Ciudad de México, 2014)
EL ATADO

     Escribir sin contar es como vivir sin vida. Las palabras serán inocentes, pero no su relación. El contador traza una columna del “debe” y otra del “haber” y en la última anota los silencios que supo conseguir. Con las caras de una palabra quisiera hacer piedras y mirarlas todas hasta el fin de mis días. Esas caras siempre tienen otras fugitivas de la boca. Morder la piedra, entonces, es la tarea del poeta, hasta que sangren las encías de la noche. En esa noche navegará sin rumbo fijo, desconfiado de todo, en especial de sí, mirando espejos que cantan como sirenas que no existen. El poeta se atará al palo mayor de su ignorancia para no caer en sí mismo, sino en otro país de aventura mayor, muerto de miedo y vivo de esperanza. Sólo el dolor lo unirá muertovivo al vacío lleno de rostros y verá que ninguno es el suyo. Y todos serán libres.


En Hoy, 2013


Los textos forman parte de estudio de ejercicios de taller.-

miércoles, 25 de octubre de 2017

JOHN BERGER El deseo es un intercambio de escondites













TALLER JOHN BERGER
(Londres, 1926 – Francia, 2017)
EL DESEO


UN INTERCAMBIO DE ESCONDITES

     El deseo sexual, si es recíproco, origina un complot de dos personas que hace frente al resto de los complot que hay en el mundo. Es una conspiración de dos. El plan es ofrecer al otro un respiro ante el dolor del mundo. No la felicidad sino un descanso físico ante la enorme responsabilidad de los cuerpos hacia el dolor.


     En todo deseo hay tanta compasión como apetito. Sea cual sea la proporción, las dos cosas se ensartan juntas. El deseo es inconcebible sin una herida. Si hubiera alguien sin heridas en este mundo, viviría sin deseo.


     El deseo anhela proteger al cuerpo deseado de la tragedia que encarna y, lo que es más, se cree capaz. La conspiración consiste en crear juntos un espacio, un lugar, necesariamente temporal, para eximirse de la herida incurable de la carne. Ese lugar es el interior del otro cuerpo. La conspiración consiste en deslizarse al interior del otro, allí donde no se les pueda encontrar. El deseo es un intercambio de escondites.



De: Esa belleza, 2005.
Imagen: René Magritte ( "Gli amanti" o "Les amants", 1928,
Óleo sobre tela, 54x73 cm, New York, Zeisler Collection).




Los textos forman parte de estudio de ejercicios de taller.-

lunes, 23 de octubre de 2017

ROBERTO ARLT Yo no sé quién es Castro Alves





TALLER ROBERTO ARLT
(Buenos aires, 1900 - 1942)
¿PARA QUÉ?
(Miércoles 9 de abril de 1930)

     Me escribe un amigo del diario: “Estoy extrañado de que no haya visitado en el Uruguay, ni dé señales de hacerlo allí, en el Brasil, a los intelectuales y escritores. ¿Qué le pasa?”.

     EN REALIDAD

     En realidad no me pasa nada; pero yo no he salido a recorrer estos países para conocer gente que de un modo u otro se empeñarán en demostrarme que sus colegas son unos burros y ellos unos genios. ¡Los intelectuales! Le voy a dar un ejemplo. En un diario de Buenos Aires, número atrasado, traspapelado en la Redacción de un periódico de Río, leo un poema de una poetisa argentina sobre Río de Janeiro. Lo leo y me dan tentaciones de escribirle a esta distinguida dama:
     —¿Dígame, señora, por qué en vez de escribir no se dedica a la conspicua labor de la calceta?
     En Montevideo conversaba con un escritor chileno. Me contaba anécdotas. Las anécdotas atrapan a los intelectuales de allí. A esta escritora, un pintor chileno le mandó un magnífico cuadro y ella, en una fiesta que se daba en su homenaje, recoge unas violetas y le dice a mi amigo:
     —Oiga, Fulano, envíele estas flores a X…
     O estaba trastornada o no se daba cuenta en su inmensa vanidad que no se envían unas violetas a un señor que la ha obsequiado de esa forma, a una distancia suficiente para permitir que cuando lleguen las flores estén harto marchitas.
     Además que la vida de los intelectuales, ¿a quién le interesan los escritores? Uno se sabe de memoria lo que le dirán: elogios convencionales sobre Fulano y Mengano. Llega a tal extremo el convencionalismo periodístico que los voy a hacer reír con lo que sigue. Al llegar a Río me entrevistaron redactores de distintos periódicos. En el Diario de la Noite se publicó un reportaje que me hicieron y entre muchas cosas que dije, me hicieron decir cosas que nunca pensé. Allá va el ejemplo: que mi director me invitó a “hacer una visita a patria do venerado Castro Alves”.
     Cuando yo leí que mi director me había invitado a realizar una visita a la patria del venerado Castro Alves, me quedé frío. Yo no sé quién es Castro Alves. Ignoro si merece ser venerado o no, pues lo que conozco de él (no conozco absolutamente nada) no me permite establecerlo. Sin embargo, los habitantes de Río, al leer el reportaje, habrán dicho:
     —He aquí que los argentinos conocen la fama y gloria de Castro Alves. He aquí un periodista porteño que, conturbado por la grandeza de Castro Alves, lo llama emocionado “venerado Castro Alves”. Y Castro Alves me es menos conocido que los cien mil García de la guía telefónica. Yo ignoro en absoluto qué es lo que ha hecho y lo que dejó de hacer Su Excelencia Castro Alves. Ni me interesa. Pero la frase quedaba bien y el redactor la colocó. Y yo he quedado de perlas con los cariocas.
     ¿Se da cuenta, amigo, lo que se macanea periodísticamente?
     Imagínese ahora usted las mulas que trataría de pasarme cualquier literato. Así como a mí me hicieron decir que Castro Alves era venerable, él, a su vez, diría que el “dotor” merece ser canonizado, o que Lugones es el humanista y psicólogo más profundo de los cuatro continentes…


     NO INTERESAN…

     No pasa mes casi sin que de Buenos Aires salgan tres escolares en aventura periodísticas y lo primero que hacen, en cuanto llegan a cualquier país, es entrevistar a escritores que a nadie interesan.
     ¿Por qué voy a ir yo a quitarles el trabajo a esos muchachos? No. Por qué voy a ir a sustraerles mercadería a los cien periodistas sudamericanos que viajan por cuenta de sus diarios para saber qué piensa Mengano y Fulano de nuestro país. De memoria sé lo que ocurriría. Yo, de ir a verlos, tendré que decir que son unos genios y ellos, a su vez, dirán que tengo un talento brutal. Y el asunto queda así arreglado de conversación: “He entrevistado al genial novelista X”. Ellos: “Nos ha visitado el despampanante periodista argentino…”.
     Todo esto son macanas.
     Cada vez me convenzo más que la única forma de conocer un país, aunque sea un cachito, es conviviendo con sus habitantes; pero no como escritor, sino como si uno fuera tendero, empleado o cualquier cosa. Vivir… vivir por completo al margen de la literatura y de los literatos.
     Cuando al comienzo de esta nota me refería al poema de la dama argentina, es porque esa señora había visto de Río lo que ve cualquier malísimo literato. Una montañita y nada más. Un buen mono parado en una esquina. ¿No es el colmo de los colmos esto? Y así son todos. Las consecuencias de dicha actitud es que el público lector no termina de enterarse del país, ni de qué forma vive la gente mencionada en los artículos. Y tanto, y tanto, que el otro día, en otro diario nuestro leía un reportaje hecho por un escritor argentino a un general, no sé si de Río Grande o de dónde. Hablaba de política, de internacionalismo y de qué sé yo. Terminé de leer el chorizo y me dije: “¿Qué sesos tendrá el secretario de Redacción de este diario que no ha mandado al canasto semejante catarata de palabrerío? ¿Qué diablos le importa al público porteño lo que opina un general de cualquier país sobre el Plan Young o sobre cualquier otra materia menos o más secante?”.
     Lo que había ocurrido era lo siguiente: así como a mí me hicieron decir que Castro Alves era venerable, porque con ello creían que me congraciaban con el público de Río (al público de Río le importa un pepino mi opinión sobre Castro Alves), al periodista argentino le hacen reportear a un generalito que los deja imperturbables a los doscientos mil lectores de cualquier rotativo nuestro.
     Y con dicho procedimiento los pueblos no terminan de conocerse nunca.
     Ahora se explica, lector mío, por qué no hablo ni entrevisto personalidades políticas ni literarias.



En: Aguafuertes cariocas (Crónicas inéditas desde Río de Janeiro), Adriana Hidalgo editora, 2013. Foto: Jmp
Roberto Emilio Godofredo Arlt (Buenos Aires, 26 de abril de 1900 - 26 de julio de 1942).


Los textos forman parte de estudio en ejercicios de taller. - 

miércoles, 4 de octubre de 2017

CÉSAR CANTONI Así de real es la poesía
















TALLER CÉSAR CANTONI
(La Plata, 23 de febrero de 1951)
LLUEVE EN CACHEMIRA


“Llueve en Cachemira”,
dice el reporte de la televisión,
mientras despliega escenas
de pueblos inundados.

Hace tres días que llueve
y no hay indicios de que la lluvia
vaya a amainar o a detenerse
de manera inmediata.

Pero aunque no fuera cierto
y nunca hubiera llovido en Cachemira
en todos los días de su larga historia,
igual seguiría lloviendo en este poema.

Así de real es la poesía.


Un arte invisible, Libros de La talita dorada, 2016.
En taller, trabajando.



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jueves, 21 de septiembre de 2017

NÉSTOR MUX Encuentro en Taller 15 de septiembre de 2017

 En Taller La Plata, encuentro con Néstor Mux: 
Bernabé, Alfredo, Rodrigo, Carlos, Daniel, NM, JMP, Cintia y Nancy.
 Introducción al diálogo, casi todos los comensales.
Néstor Mux, José María Pallaoro y Roberto Pasquali.

lunes, 7 de agosto de 2017

LAURIE ANDERSON Qué es arte









TALLER LAURIE ANDERSON
(EEUU, 5 de junio de 1947)
Y QUÉ NO LO ES



     Es tan difícil ser artista en estos días. Son muchas las razones que contribuyen a esa dificultad y no tiene que ver con la falta de recursos sino con que todo en este país se ha convertido en espectáculo. Y dentro de ese panorama cuesta discernir qué es arte y qué no lo es. Y qué es simplemente información. Todo parece venir junto adentro del mismo paquete multimediático. Pienso mucho en esto. ¿Para qué hago lo que hago? ¿Nada más que para conseguir algo hermoso e impresionante? La utilidad de lo artístico es parte importante de mi idea de lo que es y debe ser el arte. ¿Hay alguien que necesite lo que yo hago? Es una pregunta graciosa porque en realidad nadie necesita del arte. Pero, de golpe, cuando descubres una obra de arte que significa algo para vos te descubres pensando: “Ah, yo andaba buscando algo así y no sabía lo que era.” Resulta un poco pretencioso ir por ahí diciendo: “Yo quiero hacer arte que la gente necesite.” Pero yo me arriesgo a decirlo. Tal vez por eso siempre he sentido que mi verdadera profesión ha sido la de espía.

Enero de 2001. Foto: Jmp







Los textos forman parte de estudio en ejercicios de taller. - 

viernes, 4 de agosto de 2017

ABELARDO CASTILLO Lean un poema













TALLER ABELARDO CASTILLO
(Buenos Aires, 27 de marzo de 1935 – 2 de mayo de 2017)
LEAN UN POEMA


          Para Aristóteles todas las formas literarias son formas de la poesía. No creo en un escritor que no tenga como núcleo la poesía. No importa si escribe poemas. El propio Bradbury declaró alguna vez en sus consejos a escritores que antes de sentarse a escribir un cuento leía un poema.





Los textos forman parte de estudio en ejercicios de taller.-