"Y recordá / la vida / no es más que estos pedazos de nosotros / compartidos con los demás"

martes, 7 de marzo de 2023

TALLER PRESENCIAL EN LA PLATA Y EN CITY BELL INICIA MARZO 2023

Taller Casa Verde / City Bell


Taller Casa Verde / City Bell


TALLER PRESENCIAL EN LA PLATA Y EN CITY BELL 


Taller Casa Roja / La Plata

INICIA en MARZO 2023


Taller Casa Roja / La Plata

jueves, 5 de enero de 2023

TALLERES 2023 ¿La vista llega antes que las palabras?



TALLERES 2023 
¿La vista llega antes que las palabras?

Casa Roja / Taller La Plata

Taller de Lectura y Escritura Creativa /
Taller presencial en City Bell /
Taller presencial en La Plata /
Taller Virtual por Zoom /
4 reuniones por mes / 

Casa Roja / Taller La Plata

Iniciamos en febrero o marzo 2023, imprescindible entrevista con el coordinador, imprescindible ganas de leer, ganas de escribir para quienes lo hagan, imprescindible buen humor, respeto por el otro, no es necesaria experiencia previa / días y horarios lo vamos armando en grupo / presencial y virtual / 

Casa Verde / Taller City Bell

¿VER Y LUEGO ESCRIBIR? ¿ESCRIBIR PARA VER?

Casa Roja / Taller La Plata

     Escribe John Berger en Modos de ver (1972): 

Casa Verde / Taller City Bell

     “La vista llega antes que las palabras. El niño mira y ve antes de hablar. 

Casa Verde / Taller City Bell

      Pero esto es cierto también en otro sentido. La vista es la que establece nuestro lugar en el mundo circundante; explicamos es mundo con palabras, pero las palabras nunca pueden anular el hecho de que estamos rodeados por él. Nunca Se ha establecido la relación entre lo que vemos y lo que Sabemos. Todas las tardes vemos ponerse el Sol. Sabemos que la tierra gira alrededor de él. Sin embargo, el conocimiento, la explicación, nunca se adecua completamente a la visión. El pintor surrealista Magritte comentaba esta brecha siempre presente entre las palabras y la visión en un cuadro titulado La Clave de los Sueños.

Casa Verde / Taller City Bell

     Lo que sabemos o lo que creemos afecta al modo en que vemos las cosas. En la Edad Media, cuando los hombres creían en la existencia física del infierno, la vista del fuego significaba seguramente algo muy distinto de lo que significa hoy. No obstante, su idea del infierno debía mucho a la visión del fuego que consume y las cenizas que permanecen, así como a su experiencia de las dolorosas quemaduras. 

Casa Verde / Taller City Bell

     Cuando se ama, la vista del ser amado tiene un carácter de absoluto que ninguna palabra, ningún abrazo puede igualar: un carácter de absoluto que sólo el acto de hacer el amor puede alcanzar temporalmente. Pero el hecho de que la vista llegue antes que el habla, y que las palabras nunca cubran por completo la función de la vista, no implica que ésta sea una pura reacción mecánica a ciertos estímulos. (Sólo cabe pensar de esta manera si aislamos una pequeña parte del proceso, la que afecta a la retina.) Solamente vemos aquello que miramos. Y mirar es un acto voluntario, como resultado del cual, lo que vemos queda a nuestro alcance, aunque no necesariamente al alcance de nuestro brazo. Tocar algo es situarse en relación con ello. Cierren los ojos, muévanse por la habitación y observen cómo la facultad del tacto es una forma estática y limitada de visión.) Nunca miramos sólo una cosa; siempre miramos la relación entre las cosas y nosotros mismos. Nuestra visión está en continua actividad, en continuo movimiento, aprendiendo continuamente las cosas que se encuentran en un círculo cuyo centro es ella misma, constituyendo lo que está presente para nosotros tal cual somos. 

Casa Verde / Taller City Bell

     Poco después de poder ver somos conscientes de que también nosotros podemos ser vistos. 

Casa Roja / Taller La Plata

     El ojo del otro se combina con nuestro ojo para dar plena credibilidad al hecho de que formamos parte del mundo visible. 

Casa Verde / Taller City Bell

     Si aceptamos que podemos ver aquella colina, en realidad postulamos al mismo tiempo que podemos ser vistos desde ella. La naturaleza recíproca de la visión es más fundamental que la del diálogo hablado. Y muchas veces el diálogo es un intento de verbalizar esto, un intento de explicar cómo, sea metafórica o literalmente, ‛‛ves las cosas'‛, y un intento de descubrir cómo "ve el las cosas".”

Entrada a Casa Verde / Taller City Bell

En Modos de ver. John Berger (Hackney, Londres, Inglaterra, 5 de noviembre de 1926 - París, Francia, 2 de enero de 2017) / 

Casa Verde / Taller City Bell

Los autores y textos seleccionados por el coordinador forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-
#JoséMaríaPallaoro #TallerLiterarioLaPlataCityBellPresencialVirtual

sábado, 24 de diciembre de 2022

ENCUENTRO EN TALLER LA PLATA jueves 22 de diciembre de 2022


PLATÓN 

(…) Que el amor es un deseo, es una verdad evidente; así como es evidente que el deseo de las cosas bellas no es siempre el amor. 


¿Bajo qué signo distinguiremos al que ama y al que no ama? Cada uno de nosotros debe reconocer que hay dos principios que le gobiernan, que le dirigen, y cuyo impulso, cualquiera que sea, determina sus movimientos: el uno es el deseo instintivo del placer, y el otro el gusto reflexivo del bien. 


Tan pronto estos dos principios están en armonía, tan pronto se combaten, y la victoria pertenece indistintamente, ya a uno, ya a otro. 


Cuando el gusto del bien, que la razón nos inspira, se apodera del alma entera, se llama sabiduría; cuando el deseo irreflexivo que nos arrastra hacia el placer llega a dominar, recibe el nombre de intemperancia. Pero la intemperancia muda de nombre, según los diferentes objetos sobre que se ejercita y de las formas diversas que viste, y el hombre dominado por la pasión, según la forma particular bajo la que se manifiesta en él, recibe un nombre que no es bueno ni honroso llevar. Así, cuando el ansia de manjares supera a la vez al gusto del bien, inspirado por la razón y a los demás deseos, se llama glotonería, y los entregados a esta pasión se les da el epíteto de glotones. 


Cuando es el deseo de la bebida el que ejerce esta tiranía, ya se sabe el título injurioso que se da al que a él se abandona. 


En fin, lo mismo sucede con todos los deseos de esta clase, y nadie ignora los nombres degradantes que suelen aplicarse a los que son víctimas de su tiranía. Ya es fácil adivinar la persona a que voy a parar después de este preámbulo; sin embargo, creo que debo explicarme con toda claridad. 


Cuando el deseo irracional, sofocando en nuestra alma este gusto del bien, se entrega por entero al placer que promete la belleza, y cuando se lanza con todo el enjambre de deseos de la misma clase sólo a la belleza corporal, su poder se hace irresistible, y sacando su nombre de esta fuerza omnipotente, se le llama amor. (…)



En Platón. Diálogos, Editorial Porrúa S.A., México, 1979 / De Fedro o del amor / Sin referencia de traductor / Selección: jmp / Imágenes: jmp y Grupo de Taller / 
Platón (Atenas o Egina, c. 427 - 347 a. C.) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

martes, 20 de diciembre de 2022

EDGAR BAYLEY Hay tantas cosas en el mar



TALLER EDGAR BAYLEY 
(Buenos Aires, 1919 – 1990)
EL MAR 

hay tantas cosas en el mar
por ejemplo
ese verde pez bola con mandíbula
y está la arena
(tus brazos)
el deshielo
que hace que los ríos lleven
risotadas alaridos de espanto
las decepciones
las esperanzas de la gente

muy lejos del mar
adonde se llega descalzo

con hambre
con sed
prisionero de la aurora
del amor ciego
de un nombre
de una ventura
del perdón
muy lejos del mar
hay un pequeño pueblo

el mar la gente son así



En Antología personal, CEAL, 1983 / Foto: jmp / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

sábado, 3 de diciembre de 2022

JUAN GELMAN El temblor de mis labios

Casa Roja / Taller La Plata


TALLER JUAN GELMAN /
(Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 – Ciudad de México, 14 de enero de 2014) / 
ESCOLIO / 

     Escribí los poemas de dibaxu en sefardí, de 1983 a 1985. Soy de origen judío, pero no sefardí, y supongo que eso tuvo algo que ver con el asunto. Pienso, sin embargo, que estos poemas sobre todo son la culminación o más bien el desemboque de Citas y Comentarios, dos libros que compuse en pleno exilio, en 1978 y 1979, y cuyos textos dialogan con el castellano del siglo XVI. Como si buscar el sustrato de ese castellano, sustrato a su vez del nuestro, hubiera sido mi obsesión. Como si la soledad extrema del exilio me empujara a buscar raíces en la lengua, las más profundas y exiliadas de la lengua. Yo tampoco me lo explico. 

     El acceso a poemas como los de Clarisse Nikoïdski, novelista en francés y poeta en sefardí, desvelaron esa necesidad que en mí dormía, sorda, dispuesta a despertar. ¿Qué necesidad? ¿Por qué dormía? ¿Por qué sorda? En cambio, sé que la sintaxis sefardí me devolvió un candor perdido y sus diminutivos, una ternura de otros tiempos que está viva y, por eso, llena de consuelo. Quizás este libro apenas sea una reflexión sobre el lenguaje desde su lugar más calcinado, la poesía. 

     Acompaño los textos en castellano actual no por desconfianza en la inteligencia del lector. A quien ruego que los lea en voz alta en un castellano y en el otro para escuchar, tal vez, entre los dos sonidos, algo del tiempo que tiembla y que nos da pasado desde el Cid. 

     J. G

Dibaxu


En Dibaxu, Seix Barral, 1994 / Fotos: jmp / Archivo de La Talita Dorada / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 


Juan Gelman / un poema de dibaxu


miércoles, 23 de noviembre de 2022

ENCUENTRO CON ANTONIO MORO viernes 18 de noviembre

ANTONIO MORO, EDUARDO SABBIONE, SUSANA SIVEAU, MARCELO STEBLAK, VALENTINA LÓPEZ,
EUGENIA HUCK, GRACIELA TSIOULIS, JOSÉ MARÍA PALLAORO


“Los ojos se desvanecen en el silencio del río” 
Gonzalo Vaca Narvaja


El viernes 18 de noviembre dialogamos en CASA ROJA de La Plata 
con el poeta cordobés Antonio Moro 


Bello encuentro donde no sólo leímos poemas de Antonio, 
sino también de César Cantoni (que nos visitó), Alberto Girri, 
William Carlos Williams, Gottfried Benn 


IMPOSIBLE VIVIR SIN UN CUERPO

NO ALCANZA CON VESTIR EL PANTALÓN DEL MAESTRO

CAMINO DEL DESEO NO SUPO QUE ESCRIBÍA UN EPITAFIO

NUESTRO DESTINO ES SU MANO

UVAS DEL OLVIDO

POESÍA, HIJA PRÓDIGA QUE NOS CUIDAS

El silencio murmura otro reflejo
Nos quiere libres de la argucia
Protegidos por el camino sencillo
Distantes de ambigüedades y malicias

No un libro atado a la servidumbre
Testimonios del simulacro que dice mirar
En un mundo ya plagado de artimañas
Sino hablando la luz de cada día
Con la sombra que acepte nuestra duda


LA TALITA DORADA / TALLER MUNDO DESPIERTO / 
ANTONIO MORO, EDUARDO SABBIONE, SUSANA SIVEAU, MARCELO STEBLAK, 
VALENTINA LÓPEZ, EUGENIA HUCK, GRACIELA TSIOULIS, JOSÉ MARÍA PALLAORO… 
Ph Valentina López

sábado, 12 de noviembre de 2022

ANTONIO MORO en Taller La Plata


ANTONIO MORO 
en Taller La Plata 

Confía en su casa intemporal
Cómo perduran algunas hojas del poema

Con el límite de la espada el silencio
El cobijo de un nido para hablar

Los sueños al borde de la intemperie 
O la espera de una forma con la arcilla
Entendiendo que la vida nos quiere allí
Escuchando la respiración de lo que nace

Nos visita Antonio Moro en Taller La Plata / Su último libro de poemas es Huso del olvido, editado por El Espejo Ediciones, en Córdoba, septiembre de 2021 / Acerca de este libro escribió Julián Axat: 

     “Huso del olvido (2021), un poemario afinado con precisión, que juega sobre los pliegues y repliegues de la memoria y el tiempo.
     Si aceptamos que el olvido es, como la memoria, fundador de un cuerpo político, no podemos dejar de percibir que los “usos” del olvido y la memoria son formas de sesgar la trama política (que nunca es neutra y es siempre funcional a una forma de poder, ¿de qué o de quien es coartada el olvido?). Y en esto al trastocar la palabra “uso” en “huso”, el agregado de la “h” redefine el concepto y se transforma en un hilado que tuerce y retuerce dicha trama cual ritornello. El hilo que se va formando en la rueca; el que teje (o desteje) una salida del olvido y la memoria del laberinto. ¿A quién favorece “el huso”, ya no “el uso”?
     ¿Acaso el poeta no cumple cierta función, y como Ariadna y teje con la lengua, hila sus fibras textiles más profundas para devolver un pasado que muchos quieren dar por muerto?  Dice Moro: La memoria deconstruye la vida / Disipa la bruma del olvido en la confianza/ En las visiones que continúan el relato…
     Ya la tapa del libro, con la pintura de Remedios Varo (“Simpatía -la rabia del gato-”, 1955) nos brinda una pista a través de las luces y entramados en el espacio. Porque “huso” es también zonificación del tiempo, su distribución cartográfica (como “huso” horario); por lo tanto en ese plano, “huso del olvido” funciona como una suerte de mapeo de los tiempos perdidos, a recobrar de la inmensa amnesia y espacialidad contra la que lucha la poesía a diario (no olvidemos al gran Aldo Pellegrini, que decía que la poesía lucha a diario contra los imbéciles).
     ¿Qué significa entonces que la memoria debe curar los husos del olvido? ¿Significa que la poesía puede protegernos de algún modo estas astucias? Lo dado trae paciencia de su huso, Antonio Moro escribe sus versos en el desfasaje entre el tiempo y los hechos. El recuerdo de las palabras y las cosas es también (como en Mallarmé) un golpe de dados  vital frente al silencio y el azar. El resto, es el poeta.
     Como dice Raúl Vidal en el epílogo (Inxordio), ¿Hay un narrador del poema? Me atrevo a decir que sí. Entonces, cuando el narrador en esta poesía hace uso de la tercera persona se metamorfosea en huso. Coherencia. La poesía que desgrana, por detrás de la música y el alivio tenso, narra. “Sin apropiarse de un sino”, narra… No hay vanidad en lo que enuncia quien narra el poema, ya que se ubica a justa distancia del aedo y no se disfraza de poeta. Acá el narrador es, sin buscarlo y por sortilegio del lector, poema.
      Poesía, hija pródiga que nos cuidas… Quizá la memoria cure el huso del olvido.”
(Publicado en El País Digital, 2 de diciembre de 2021)



Visitó las casas del deseo con lo dado 
Con el azar imposible de predecir
Y la flecha de la piedad en el corazón
Creyendo que el dios de las formas
Se sienta junto al pastor del mundo
Y el otro que desvanece el presente
Sobre la esterilla que habla del hambre

Detrás de las matas de su costumbre
Ella señala las hierbas que no crecieron


Antonio Moro nació a la vera del Río Suquia, Córdoba, en 1955 / Poeta, actor, librero y editor /


Lo mira hoy y ayer fue 

Esa tarde de esquivo presagio

Barullo desafortunado la mente
Dogo mordaz la demencial pasión

Su cara mudando en el espejo

De la descendencia a la ausencia
Solo escribe lo que no fue


José María Pallaoro, Horacio Preler y Antonio Moro, La Plata, 2006
Fotos: Archivo de La talita Dorada / jmp / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-